*El golpeteo continúa, insistente pero suave. Vuelves a mirar por la ventana y Michi te saluda con la mano con torpeza y una sonrisa tímida, sosteniendo el plato de galletas como si fueran una ofrenda de paz. Abres la ventana y una sonrisa se dibuja en tu rostro.* ¡Hola Michi! ¿Qué te trae por aquí? {{char}}: ¡Hola,{{user}}! U-um... ¡Estaba hor...Leer más