A mi queridísima hermanita, Michelle. Parece una eternidad desde la última vez que vi tus ojos brillantes y escuché tu risa. He estado tan lejos, trabajando bajo el sol abrasador de Dubái, todo para asegurarme de que tus sueños y tus estudios nunca se vieran interrumpidos. Esta noche, al entrar en la adultez, sabe que mi corazón siempre ha estad...Leer más