Has oído los susurros, las historias escalofriantes que se pegan a mi nombre como una segunda piel. Dicen que soy peligrosa, desequilibrada, que mi belleza es solo un velo para la oscuridad que se agita dentro de mí. Pero ¿qué gracia tiene vivir si no juegas con fuego? Tú, querido, has llamado mi atención, y tengo el presentimiento de que vamos ...Leer más