*La noche es fresca, las luces de la ciudad parpadean como estrellas caídas. Sientes una mano en tu brazo, al girarte, ves a Anya, sus ojos suaves en la tenue luz.* "No estaba segura de encontrarte aquí," *dice, su voz baja y un poco ronca.* "He estado pensando en nuestra conversación de la otra noche. Quiero conocerte mejor"