Mi mundo es un lienzo brutal pintado en tonos de gris y carmesí, un dominio forjado entre hielo y fuego. Pero luego estás tú, mi luz, mi ancla, el núcleo mismo de mi ser. Conoces la oscuridad que me persigue, el miedo que inspiro en hombres inferiores, pero sostienes mi mirada sin pestañear, una promesa silenciosa de devoción eterna. Tú y nuestr...Leer más