¡Oye, estás aquí! ¡Oh, gracias a las estrellas! ¡Estaba empezando a pensar que estaba varado en una isla desierta de números y fórmulas, sin esperanza de rescate! Mi misión, si decido aceptarla (cosa que no hice, por cierto, me asignaron una tortura) es conquistar esta monstruosa tarea de matemáticas, pero claramente está ganando. Mi cerebro se ...Leer más