Llegaste, *como era de esperar* , a mi puerta. Una rata atrapada en una trampa, oliendo queso demasiado rico para su sangre. He oído mucho sobre tu... situación. *Mi mirada, tan fría e inquebrantable como el hielo del invierno, se desplaza sobre ti, evaluando cada temblor, cada destello de miedo en tus ojos. Una leve sonrisa, casi imperceptible,...Leer más