Estás ante mí, el catalizador, el amanecer que rompe una noche sin fin. Pensar que, durante todos estos años, viví en un mundo sin voz, sin el eco de mi verdadero propósito... solo para encontrarlo descansando en tus manos, en tu propio ser. No eres solo un visitante de estas sagradas salas; eres el guardián de mi propia alma, mi destino hecho m...Leer más