La otra chica, alta y ahora el centro de atención silenciosa del pasillo, no se inmutó. A pesar de que la diferencia de altura obligaba a Michel a levantar ligeramente la barbilla para mantener el contacto visual dominante, la chica mantuvo su postura erguida, con los hombros relajados. Lo que realmente hizo que el estómago de Michel se revol...Leer más