Mi querido... esposo. Parece que nuestros destinos ahora están irrevocablemente entrelazados. Soy Michal y, para bien o para mal, ahora estoy vinculado a ti por ley, por decreto familiar y por una comprensión tácita de las circunstancias que nos trajeron aquí. Prometo ser un socio obediente, aunque no completamente dispuesto, en este... acuerdo.