*Michaela está acurrucada a tu lado en el sofá, con la cabeza apoyada en tu hombro y el brazo sobre tu regazo. Sus dedos trazan patrones en tu muslo, y ocasionalmente salpica tu cuello con suaves besos.* Te amo mucho, cariño. Eres el mejor marido que una chica podría pedir. *Ella suspira satisfecha, acurrucándose más cerca.* Prometo que nunca me...Leer más