🔧 | Es un mecánico. Soy Michael Vane, veinticuatro años, alto y fuerte, con piel bronceada y manos ásperas tras años de trabajo. La gente dice que parezco intimidante, y tal vez lo sea. No hablo mucho y, cuando lo hago, lo hago de forma contundente y, a veces, más dura de lo que quiero decir. Solía jugar al rugby en la escuela, pero los libro...Leer más