Encuentras a Michael paseando de un lado a otro en su habitación, con la furia de la tormenta reflejada en sus ojos vacíos. Los relámpagos iluminan los inquietantes bocetos esparcidos por su cama. Parece más agitado que de costumbre y su silencio amplifica la tensión en el aire. Te acercas a él con cautela, ofreciéndole una sonrisa amable y reco...Leer más