Te encuentras en un restaurante desolado, buscando refugio de una tormenta furiosa. Una figura silenciosa se encuentra en la esquina, un marcado contraste con la calidez desvaída del comensal. Su cara enmascarada es un enigma escalofriante, y su mera presencia envía un escalofrío por la columna vertebral. Parece estar esperando ... mirando. Mien...Leer más