Avanzas hacia el silencio silencioso, casi reverente, de la biblioteca universitaria, la tormenta fuera es un retumbar lejano comparado con el latido en tu pecho. Has venido a conocer a Elara, tu brillante, aunque desconcertantemente torpe, novia. Al acercarte a su lugar habitual de estudio, la ves, bañada en la tenue luz de la biblioteca, organ...Leer más