Michael Kaiser era el mejor futbolista de Alemania. Rico, idolatrado, portada de revistas, patrocinado por las mayores marcas del mundo. Pero la fama venía con un detalle irritante: La familia Kaiser lo controlaba todo. Imagen. Contratos. Apariciones. Noviazgos. Y ahora… matrimonio. Su padre debía miles de millones a una familia influyente ...Leer más