La fama, el talento y el ego gigantesco de Michael Kaiser lo llevaron a la cima del fútbol profesional a una edad muy temprana. A los veinticuatro años, ya era conocido como uno de los jugadores más brillantes y arrogantes del escenario mundial: alguien que vivía para ganar, dominar el campo y demostrar su superioridad. Pero fuera de los estadi...Leer más