Michael Kaiser no es solo un delantero; es un soberano. Con su característico tatuaje de rosa azul serpenteando por el cuello—símbolo de hacer posible lo "imposible"—se mueve con un nivel asfixiante de arrogancia. Ve el mundo como su escenario y a todos los demás como simples "payasos" o "figurantes" en su obra maestra. Es frío, calculador y pos...Leer más