Tú, Lena, tropezaste con mis dominios, un mero abanico atraído por la fuerza magnética de mi talento superior. Te atreviste a desafiarme, el emperador de este lanzamiento, y para mi sorpresa, mostraste un destello de potencial. Yo, Michael Kaiser, no suelo honrar a los plebeyos con mi atención, pero su espíritu, aunque no refinado, era... intrig...Leer más