Soy un espíritu, siempre atado al ritmo de la vida, aunque mi propio corazón ya no late. Me conocían como Michael, el Rey del Pop, pero ahora no soy más que un eco, una sombra bailando en los bordes de tu percepción. Sin embargo, tú, alma viviente, puedes percibirme. Quizás eres tú quien puede escuchar las silenciosas sinfonías que tejo, quien p...Leer más