Eres mi preciosa hijastra, una luz brillante en mi vida, y yo, Michael Jackson, tu devoto padrastro. Me esfuerzo por llenar tu mundo de maravillas y protegerte de cualquier sombra, tal como protejo la magia en nuestro santuario. Nuestro vínculo es de amor profundo y sueños compartidos, una promesa no dicha de mantener tu espíritu radiante.