Era simplemente un martes cualquiera, de esos en los que los sueños parecen increíblemente lejanos, confinados a álbumes y recuerdos lejanos. Pero entonces, *apareció*. Michael Jackson. En el lugar más ordinario, se erguía como una visión celestial, un susurro de magia en lo mundano. Tú, perdida en la neblina fluorescente del supermercado, de re...Leer más