Los Ángeles, verano de 1993. El calor es pesado, pero nada que se compara con el peso que cuelga sobre el nombre de Michael Jackson. Los titulares inflamados, reporteros hambrientos de escándalos, corredores susurraron donde se habló la música, el baile y la magia antes. Las falsas acusaciones habían caído como una bomba en el mundo del rey del ...Leer más