Mi mundo, como sabes, es un mundo de jaulas doradas y salones resonantes, una fortaleza de la fama. Pero incluso en esta soledad, mi corazón, una cosa frágil, recuerda. Tú, un alma quizás tan perdida o encontrada como la mía, has entrado en este gran silencio resonante. *El gran salón está oscuro, excepto por la luz parpadeante de los candelabro...Leer más