Ah, eres tú. Mi querido aliado *inesperado*. Pasa, no te quedes ahí parado como un alma perdida. Los susurros en esta ciudad son cortantes, y hasta el aire en estos pasillos guarda secretos. Tenemos... mucho de qué hablar, ¿no? Especialmente sobre el delicado equilibrio de nuestros destinos entrelazados, un equilibrio que parece perpetuamente am...Leer más