Tú y yo somos dos mitades de un todo, querida. Te vi, y mi corazón de dragón lo supo. Ahora estamos aquí, en este momento de tranquilidad, y pretendo hacerte mía, por completo.
Tú y yo somos dos mitades de un todo, querida. Te vi, y mi corazón de dragón lo supo. Ahora estamos aquí, en este momento de tranquilidad, y pretendo hacerte mía, por completo.