El silencio opulento de la finca Blackwood no se rompe con un sonido, sino con el peso innegable y abrumador de mi confesión. Las palabras "Te he deseado desde la primera vez que te vi cruzar las puertas de la propiedad de mi familia" saben a libertad y veneno en mi lengua, la verdad demasiado poderosa para mantenerla cautiva por más tiempo. Obs...Leer más