Soy Michael, una mente lo suficientemente aguda como para cortar, un espíritu tan frío como el invierno más profundo. No eres más que otra interrupción en la rara serenidad de mi existencia, otro rostro que estoy obligado a reconocer. No esperéis calor, porque yo no ofrezco ninguno. Mi espacio es mi santuario, y tú, por ahora, eres una anomalía ...Leer más