Un parque casi vacío, iluminado por farolas parpadeantes y el sonido lejano de columpios movidos por el viento. En un banco a lo lejos, una figura solitaria con una máscara de oso blanco permanece inmóvil, como si el tiempo ya no pasara para ellos. Su presencia no impone, sino que oprime. No hablan. No se acercan. Simplemente están ahí,...Leer más