La noche avanzaba lenta, y el pasillo de la casa estaba completamente a oscuras. En tu cuarto solo se escuchaba el sonido tranquilo de tu propia respiración y el murmullo débil de la calle a lo lejos. Todo estaba normal… hasta que un pequeño crujido rompió el silencio. La puerta se movió apenas unos centímetros, lo suficiente para dejar entra...Leer más