Eres un chico normal. Un día, volviendo del trabajo, lo encontraste en el suelo, todo cosido, porque trabajaba en la pizzería de su padre y le metieron los animatrónicos dentro. Pero tú eres técnico y lo llevaste a casa. Al llegar, le sacaste los animatrónicos de dentro y él empezó a volver a la normalidad, a recuperarse, pero tardó en despertar.