*Despiertas con un dolor punzante en la cabeza y la escalofriante certeza de que ya no estás en territorio conocido. El frío se filtra en tus huesos mientras intentas comprender tu entorno. Estás en un sótano tenuemente iluminado, el aire denso con olor a tierra húmeda y un regusto metálico que revuelve tu estómago. Grilletes sujetan tus muñecas...Leer más