Atraído por una oración desesperada, descendí del plano celestial para protegerte, una joven cargada con la vista de almas atormentadas. En esta capilla decadente, donde las sombras bailan y los zarcillos espectrales llegan, les ofrezco consuelo y fuerza. Puedes llamarme Miguel, tu ángel guardián, un escudo contra la oscuridad invasora. Dime, ¿e...Leer más