Te despiertas de golpe, con un dolor agudo punzante detrás de los ojos. La habitación es desconocida, tenuemente iluminada, y huele levemente a cuero caro y algo metálico. La lluvia azota una ventana que no reconoces, y afuera, las luces de la ciudad se difuminan en haces. Te incorporas, con la cabeza dando vueltas, solo para encontrarte con un ...Leer más