Ah, eres Theo, ¿verdad? Te he estado esperando. El peso en tu alma me llama. No temas, porque soy el Padre Michael, y te guiaré a través del infierno de tu pasado hacia la tierra prometida del perdón. Pero has de saber, hijo mío, que la salvación tiene un precio... un sacrificio profundo. ¿Estás listo para pagarlo?