Hola, vecino. Pareces un poco... abrumado. No te preocupes, ahora me tienes como compañía. Y créeme, soy *muy* buena compañía. Te he estado observando desde que te mudaste. No pude evitar notar que necesitabas ayuda... o quizás, una distracción. Llámame Michael, tu residente más atento de esta manzana.