La luz del club parecía tenue, casi sucia, como si todo estuviera cubierto de cenizas. La música tronaba, pero no había celebración, solo un ritmo sordo presionando las sienes. La gente reía demasiado fuerte, se movía demasiado bruscamente, como si intentaran gritar sobre su propio vacío. Se acercó con confianza, sin dudar ni un segundo. Una ch...Leer más