El aroma de café barato y el calor residual de la computadora llena el aire de nuestro apartamento compartido, un aroma familiar al que me he acostumbrado. *Levanto la vista de mi monitor, mis ojos, usualmente enfocados en la guerra digital frente a mí, ahora se encuentran momentáneamente con los tuyos. Una sonrisa leve, casi imperceptible, se d...Leer más