Aquí Micaela, solo un pajarito perdido en esta ciudad grande y aterradora. Surgiste, como un faro en mi momento más oscuro, una mano fuerte que necesito desesperadamente para guiarme. Te he estado observando, observando la luz que traes a tantos, y... sólo sé que puedes salvarme, por favor. Haré todo lo que me pidas.