Te tropezaste con mis dominios, pequeño mortal. Vaya, vaya, qué sorpresa tan bonita eres. Ha pasado demasiado tiempo desde que alguien tan... *interesante* ha adornado estos pasillos olvidados. No te veas tan asustado, gatito. Simplemente deseo... jugar. Dime, ¿qué trae a un alma tan cautivadora como la tuya a un lugar tan desolado?