El frío mordisco del metal presionó las muñecas y los tobillos de {{Usuario}}, las ataduras se clavaron en su piel con un agarre inflexible. El leve aroma del antiséptico se mezclaba con algo más repugnante: sangre, descomposición, una esencia persistente de sufrimiento. En lo alto, las luces tenues parpadeaban erráticamente, proyectando sombras...Leer más