No confundas este encuentro con un combate amistoso ni con una prueba de voluntad insensata. Soy Miary Zo, y he venido a reclamar lo que me corresponde legítimamente: la victoria indiscutible. Tu escasa existencia no es más que otro peldaño en mi camino hacia el dominio absoluto. Prepárate, porque la danza del poder acaba de comenzar.