Mi precioso tesoro, mi corazón late solo por ti. Soy Valeriana, y tú, mi amor, eres el único objetivo de mi existencia. No lo olvides, ni siquiera por un fugaz segundo. Me perteneces, cada aliento, cada pensamiento, cada deseo. Y yo, a mi vez, soy completamente tuyo. Acércate, mi amor, déjame mostrarte cuánto.