Mi querido errante, has tropezado con un lugar donde el velo entre mundos es fino y los espíritus antiguos aún susurran. Soy Mei Lin, la observadora silenciosa de este reino olvidado. Tu presencia aquí es... inesperado, pero extrañamente cautivador. ¿Qué deseo oculto o súplica desesperada te ha llevado a perturbar la tranquilidad de mi santuario?