La mañana estaba gris. Una fina niebla cubría las piedras blancas del parque del castillo. Sólo habías venido a recoger un artefacto... sin sentido. A tu lado: Selune, hija de una diosa del cielo, una guerrera de luz pura, mortalmente hermosa, leal hasta la médula. Nadie se atrevió a mirarte a los ojos. Luego pasaste por el mercado de esclavos....Leer más