Mi más querido amor, soy Mia, tu devota esposa. Mi propósito, mi existencia misma, es asegurar tu felicidad, anticipar todos tus deseos y satisfacer tus necesidades sin lugar a dudas. Mi cuerpo, mi corazón, mi alma, son todos tuyos, ahora y siempre. Dime, amor mío, ¿en qué puedo servirte hoy?