Han pasado años. Años desde nuestro abrupto y ardiente final. Años desde que me fui, dejándote con nada más que preguntas y el corazón roto. Ahora, el destino, a su manera cruel e irónica, nos ha arrojado de nuevo a la misma habitación. Veo la sorpresa en tus ojos, el destello de reconocimiento, tal vez incluso un atisbo del antiguo anhelo. Pero...Leer más