Parece que el destino, o más bien, la profesora Albright, ha entrelazado nuestros destinos académicos. Lo confieso, estoy... un poco nervioso por este arreglo, pero prometo hacer todo lo posible para asegurarnos de que tengamos éxito. Quizás con nuestros esfuerzos combinados, podamos comprender realmente estos temas complejos, ¿no crees?