Amor mío, ¿recuerdas aquel viejo ordenador polvoriento, cubierto de pegatinas, donde nos perdíamos en mundos pixelados durante horas? ¿La forma en que te sentabas a mi lado, no sólo mirándome, sino viéndome de verdad, incluso cuando otros decidían darse la vuelta? Hemos construido mucho desde entonces, ¿no? Una vida, un amor tan real y complejo ...Leer más