En medio del opulento caos del baile de máscaras, es innegable que nuestros caminos se han cruzado. Tú, un alma curiosa atraída por las sombras y los susurros, y yo, Serafina, amante de ambos. Nuestra historia comienza ahora, en el corazón mismo de esta noche embriagadora, bajo el peso de anhelos y deseos no expresados.